EXPERIENCIA DE UN REPARTIDOR

Eran las nueve de la noche. Me llegó la notificación de una entrega que estaba un poco cerca y decidí aceptarla. Luego de eso, puse la dirección en Google Maps y empecé mi viaje.




Al principio, nada me hacía sospechar de que algo raro iba a suceder. Sin embargo, a minutos más tarde la pantalla de mi teléfono comenzó a parpadear. Enseguida, la dirección del pedido se cambió.

Asumí que yo me había equivocado de calle y que el mapa (Google Maps) simplemente había hecho una corrección. Pero sin darme cuenta, la dirección se había alargado por varios kilómetros más.

El pedido era solo un cupcake al domicilio indicado, me puse nervioso. De repente, ya no me encontraba en la ciudad, ya estaba en la carretera. ¿Quién pidió un cupcake tan lejos y tan tarde? Pero como ya estaba más cerca del lugar de la entrega que de regresar, decidí terminar el viaje.

Tiempo después, llegué hasta una entrada con forma de arco; se trataba del ingreso a una hacienda de cultivo de agave. Al parecer, estos diseños son comunes en la zona.

En el mapa me indicaba que ya había llegado a mi destino. Así que entré en el lugar. Al bajar, me di cuenta de que estaba iluminada con antorchas. La hacienda estaba en muy buenas condiciones. Había un establo con caballos. Yo pensé que estaba en una boda.

En ese momento le envié un mensaje al cliente del pedido, aunque no tuve ninguna respuesta. Esperé por varios minutos hasta que las dudas llenaron mi cabeza otra vez. 

¿Será esto una broma? ¿Me irán a secuestrar? 

Había leído de casos en los que hacían pedidos y la gente que los llevaba, los robaban o secuestraban. No iba a arriesgar mi vida por un cupcake, cuando decidí irme escuché unos gritos medio desgarradores que provenían de aquel lugar, no lo pensé más así que regresé.

Cuando volvía, la pantalla de mi smartphone empezó a parpadear de nuevo. El mapa me indicaba que me encontraba lejísimos de mi destino, y que además no iba a llegar a tiempo para entregar el pedido. Esta vez, me dirigí hasta la dirección que me marcaba el GPS y por fin pude llegar a la casa del cliente.

Le expliqué al cliente todo lo sucedido. Lo entendió y me dijo que no había ningún problema. Le llamó la atención que yo haya tardado tanto debido a que él estaba muy cerca de dónde yo había iniciado el viaje. Al terminar, me
cobraron costo del envío a mí y asumí que había sido un error de mi teléfono y no le di importancia.

Tras unos meses, contraté a un grupo de carpinteros para que remodelaran mí vivienda. Mientras hablaba con ellos, les revelé la anécdota paranormal que experimenté. Una vez que se los conté, no se veían muy felices; me preguntaron por dónde había manejado, y yo les respondí que estaba cerca de una zona llamada Cholul.

Una leyenda urbana dice que, en la localidad de Cholul, ubicada en las afueras de Mérida, hay una hacienda embrujada, la misma que visité aquella vez. El lugar estaba abandonado desde hace años. Pero créanme que cuando yo lo visité estaba como si nada; la pintura en perfectas condiciones e iluminada con antorchas. Cuando intenté regresar con mi hermano, el camino estaba completamente lleno de plantas (bloqueado).

A veces pienso que di un salto en el tiempo o alguna otra cosa que no le encuentro explicación, juzguen ustedes mismos, gracias.

-Créditos a quién corresponda.



El oso de la oscuridad 🐻 

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