EXPERIENCIA DE UN REPARTIDOR
Eran las nueve de la noche. Me llegó la notificación de una entrega que estaba un poco cerca y decidí aceptarla. Luego de eso, puse la dirección en Google Maps y empecé mi viaje. Al principio, nada me hacía sospechar de que algo raro iba a suceder. Sin embargo, a minutos más tarde la pantalla de mi teléfono comenzó a parpadear. Enseguida, la dirección del pedido se cambió. Asumí que yo me había equivocado de calle y que el mapa (Google Maps) simplemente había hecho una corrección. Pero sin darme cuenta, la dirección se había alargado por varios kilómetros más. El pedido era solo un cupcake al domicilio indicado, me puse nervioso. De repente, ya no me encontraba en la ciudad, ya estaba en la carretera. ¿Quién pidió un cupcake tan lejos y tan tarde? Pero como ya estaba más cerca del lugar de la entrega que de regresar, decidí terminar el viaje. Tiempo después, llegué hasta una entrada con forma de arco; se trataba del ingreso a una hacienda de cultivo de agave. Al parecer, estos diseños ...